Divorcio y deudas: qué ocurre cuando hay préstamos o hipoteca pendientes

Cuando una pareja decide divorciarse, no solo entran en juego aspectos personales o familiares. Las deudas pendientes suelen ser uno de los puntos que más dudas y preocupaciones generan: hipoteca, préstamos, tarjetas o avales que siguen activos incluso después de la separación.
Entender quién responde de esas deudas tras el divorcio es clave para evitar conflictos futuros y situaciones económicas difíciles. En este artículo te explicamos, de forma clara y práctica, qué ocurre con las deudas cuando se produce un divorcio y por qué contar con asesoramiento adecuado desde el inicio puede marcar la diferencia.
¿Me afectan las deudas de mi expareja tras el divorcio?
La respuesta depende, principalmente, de cómo estabais casados y de para qué se contrajo la deuda. No todas las deudas tienen el mismo tratamiento ni afectan igual a ambos cónyuges.
Cada situación debe analizarse de forma individual, pero hay algunos criterios generales que ayudan a entender cómo funciona este reparto.
Tipos de deudas tras el divorcio
Deudas comunes
Son aquellas contraídas durante el matrimonio para beneficio de la familia o del hogar, como puede ser una hipoteca, un préstamo para gastos familiares o pagos relacionados con los hijos, especialmente cuando existen cuestiones como custodia o pensión alimenticia (puedes ver también cómo afecta el divorcio a los hijos en este artículo: cómo afecta el divorcio a los hijos).
Deudas privativas
Son las que corresponden únicamente a uno de los cónyuges, bien porque se contrajeron antes del matrimonio o porque se destinaron a fines personales, sin beneficio alguno para la familia.
Esto es especialmente relevante cuando existen bienes o derechos adquiridos por herencia, ya que su tratamiento en caso de divorcio tiene particularidades propias (puedes ampliar información en nuestro artículo sobre herencia y divorcio).
La clave siempre está en el uso real del dinero y no solo en quién firmó el préstamo.
Divorcio y deudas en régimen de gananciales
En el régimen de gananciales, las deudas contraídas durante el matrimonio para el funcionamiento del hogar afectan a ambos cónyuges.
Esto implica que:
- Ambos responden de la deuda frente al acreedor.
- No basta con pensar que “cada uno paga su mitad”.
- Si uno deja de pagar, el banco puede reclamar el total al otro.
Durante la liquidación de gananciales se identifican las deudas existentes y se decide cómo se reparten, pero el reparto interno no modifica lo que puede reclamar el acreedor si ambos figuran como responsables.
¿Y si la deuda la contrajo solo uno sin consentimiento?
No todas las deudas generadas durante el matrimonio tienen por qué afectar a ambos. Cuando una deuda se contrajo:
- sin consentimiento del otro cónyuge
- y sin beneficio para la familia
puede considerarse responsabilidad exclusiva de quien la asumió.
En estos casos, es fundamental acreditar el destino del dinero y actuar a tiempo para evitar que una deuda ajena termine afectando al patrimonio común.
Deudas tras el divorcio en separación de bienes
En separación de bienes, la regla general es clara: cada cónyuge responde de sus propias deudas.
Ahora bien, existen excepciones importantes:
- Si la deuda se contrajo para cubrir necesidades familiares.
- Si uno de los cónyuges avaló o garantizó la deuda del otro.
Por eso, incluso en separación de bienes, conviene analizar cada deuda con detalle antes de asumir pagos que quizá no corresponden.
Qué ocurre con la hipoteca tras el divorcio
La hipoteca es una de las mayores preocupaciones tras una separación. Aunque uno de los cónyuges deje la vivienda, puede seguir siendo responsable del préstamo si el banco no acepta modificarlo.
Algunas opciones habituales son:
- Vender la vivienda y cancelar la deuda.
- Que uno se quede la casa y se renegocie la hipoteca.
- Mantener la copropiedad, una opción que suele generar problemas a largo plazo.
Tomar decisiones sin asesoramiento puede provocar que una persona siga vinculada a una deuda durante años, incluso sin disfrutar del inmueble.
¿Qué pasa si mi ex no paga las deudas acordadas?
Cuando en el divorcio se pacta quién asume cada deuda y una de las partes incumple, pueden surgir problemas importantes. Aunque el banco siga reclamando a ambos, internamente sí pueden reclamarse los pagos indebidos.
Las vías para actuar dependerán de cada caso, pero es clave:
- Dejar los acuerdos bien reflejados por escrito.
- Guardar justificantes de los pagos.
- Actuar cuanto antes si se produce un impago.
Cómo evitar problemas con las deudas tras el divorcio
Algunas medidas básicas pueden evitar conflictos futuros:
- Hacer un inventario claro de deudas.
- Definir con precisión quién asume cada obligación.
- Reflejarlo correctamente en el convenio regulador.
- Contar con asesoramiento legal antes de firmar acuerdos.
Un divorcio mal planteado en el aspecto económico puede generar problemas durante muchos años.
Divorcio con deudas en Huelva: la importancia de un asesoramiento adecuado
Cuando existen préstamos, hipotecas o cargas económicas, no todos los divorcios son iguales. Analizar la situación patrimonial desde el inicio permite proteger mejor los intereses de cada parte y evitar asumir deudas que no corresponden.
Cada caso es distinto, y un asesoramiento adecuado desde el principio puede marcar la diferencia entre empezar una nueva etapa con tranquilidad o arrastrar problemas económicos innecesarios.
👉 Si estás afrontando un divorcio con deudas en Huelva, contar con un abogado especializado en divorcio en Huelva te permitirá analizar tu situación antes de tomar decisiones que puedan afectarte durante años.