Demanda de guarda y custodia
La guarda y custodia de los hijos es uno de los aspectos más sensibles y decisivos tras una separación o ruptura de pareja. Cuando no existe matrimonio, o cuando no se alcanza un acuerdo entre los progenitores, es necesario iniciar un procedimiento judicial para regular las medidas que afectarán a los menores y a las relaciones familiares.
En el despacho de María José López Bayón, prestamos asesoramiento jurídico especializado en demandas de guarda y custodia, acompañando al cliente durante todo el proceso con un enfoque riguroso, cercano y adaptado a cada situación familiar.
Procedimientos de guarda y custodia
Cuando una pareja con hijos en común pone fin a la convivencia, deben regularse las medidas que regirán las relaciones entre padres e hijos. Estas obligaciones existen tanto si hubo matrimonio como si se trata de una pareja de hecho, siendo el procedimiento distinto según el caso.
El proceso puede iniciarse de mutuo acuerdo, presentando una propuesta de medidas consensuada, o bien a través de un procedimiento contencioso, cuando no es posible alcanzar un acuerdo entre las partes. En ambos supuestos, el interés superior del menor será siempre el criterio principal que guíe la decisión judicial.
Medidas que se regulan en una demanda de custodia
En una demanda de guarda y custodia se establecen las medidas necesarias para garantizar la estabilidad y el bienestar de los hijos. Entre ellas se incluyen:
- La atribución de la guarda y custodia, que puede ser individual o compartida.
- El régimen de convivencia y alternancia en los casos de custodia compartida.
- El régimen de visitas, comunicación y estancia del progenitor que no convive habitualmente con los menores.
- La atribución del uso de la vivienda familiar.
- La pensión de alimentos a favor de los hijos, destinada a cubrir sus necesidades ordinarias.
Cada una de estas medidas debe analizarse de forma individual, teniendo en cuenta las circunstancias personales, familiares y económicas de cada progenitor.
El interés del menor como prioridad
En los procedimientos de guarda y custodia, el juez valorará distintos factores para determinar qué opción resulta más beneficiosa para el menor. Se analizará la capacidad de cada progenitor para atender sus necesidades, el entorno familiar, la estabilidad ofrecida y, cuando proceda, la opinión del propio menor.
La custodia compartida es una opción cada vez más habitual, siempre que se considere adecuada para el equilibrio y desarrollo del menor. No obstante, existen distintas modalidades de custodia, que se aplicarán según las circunstancias concretas de cada caso.
Custodia atribuida a terceros
De forma excepcional, la guarda y custodia puede atribuirse a terceros, como abuelos u otros familiares, cuando concurren causas graves que impiden a los progenitores ejercer adecuadamente sus responsabilidades. En estos procedimientos es fundamental acreditar que esta medida protege de forma más eficaz el bienestar del menor.
Asesoramiento cercano y personalizado
Cada demanda de guarda y custodia requiere un estudio detallado y un acompañamiento constante. En nuestro despacho ofrecemos una atención directa y continuada, explicando desde el primer momento las opciones legales existentes y las consecuencias de cada decisión.
Nuestro objetivo es aportar seguridad jurídica, claridad y tranquilidad en un proceso que tiene un importante impacto personal y familiar, defendiendo siempre los intereses del cliente y, especialmente, el bienestar de los menores.